Avda. de la Hispanidad, 17, 1ºB. 18320 – Santa Fe (GRANADA)

958 520 007

666 276 269

LA DESREGULACIÓN EMOCIONAL ES EL INTENTO DE REGULACIÓN DEL SISTEMA NERVIOSO

Suena raro ¿verdad? Pero es muy importante que tengamos esto claro para poder flexibilizar a la hora de mirarnos y tener una mirada compasiva con nosotros mismos.

No solo un sistema nervioso en calma y tranquilidad es el que está regulado, esto sería parecido a decir que solo cuando alguien se siente feliz y alegre es cuando es una persona estable emocionalmente hablando. En realidad, un sistema nervioso está regulado cuando es capaz de pasar por todos los estados emocionales adaptándose a la situación de una manera funcional.

Funcional no es siempre estar bien. Una persona emocionalmente estable es la que puede enfadarse cuando aparece el enfado: lo siente, lo acepta y actúa conforme a esta emoción de una manera funcional. O cuando está triste porque hay razones para estarlo y no se estanca en la tristeza ni tampoco la suprime.

El sistema nervioso regulado es aquel que es capaz de ser flexible y, después de pasar por ciertos estados, puede volver a la calma.

emocional

Permitirnos sentir esas emociones que menos nos gustan

Es decir, tenemos que permitirnos enfadarnos, decepcionar, sentir dolor o lo que toque sentir para adaptarnos a una situación concreta. Regular el sistema no pasa por reprimir, desconectar, pelearte, ni evitar esas emociones.

Y cuando eso no se puede dar, y las emociones se van evitando o suprimiendo o guardando, pues se van amontonando y acumulando, como si metiéramos a gran presión una olla exprés y le tapáramos la válvula por donde sale la presión, ¿ya sabemos el resultado no? Que la olla acabará explotando como forma de soltar la presión que ya no se puede mantener dentro de la olla con esa temperatura. Pues nuestro cerebro y cuerpo hacen exactamente lo mismo, por ello si no podemos ir regulando nuestras emociones, cuando nos desbordamos es nuestro cerebro en un intento de soltar la presión acumulado durante tanto tiempo.

emocional

El peligro de que se alargue

El problema ocurre cuando esto se cronifica. Por ejemplo, personas que han tenido que estar durante mucho tiempo en un estado de hipervigilancia por el estrés del contexto (una guerra, un entorno de maltrato, convivir con el caos de una casa sin estabilidad), su cerebro se acostumbra a estar en ese estado y cualquier pequeña cosita ya hace que conecten con la sensación de peligro y que busquen formas de protegerse, aún cuando lo que está ocurriendo fuera no esté siendo peligroso. Ahí el desbordamiento está siendo más rápido que para personas que no hayan vivido eso y buscan formas rápidas de ponerse a salvo.

Por ejemplo, un ex soldado de guerra en casa escuchando fuegos artificiales y que va corriendo a meterse debajo de la cama con un rifle. En este caso, este suceso está activando su sistema de alarme por lo que ha vivido en la guerra, y su conducta es una forma rápida de que el sistema vuelva a sentirse un poquito más seguro, aunque ahí fuera no está ocurriendo eso, para su cuerpo y su mente sí.

emocional

 

Conclusión

Entender la desregulación emocional como un intento del sistema nervioso de protegernos cambia por completo la forma en la que nos miramos. Ya no hablamos de fallos personales ni de “no saber gestionar”, sino de un cuerpo y una mente que han hecho lo mejor que han podido con los recursos que tenían. La regulación no es ausencia de emociones intensas, sino la capacidad de atravesarlas, escucharlas y volver, poco a poco, a un estado de mayor calma y seguridad. Y cuando eso no sucede, no es porque algo esté mal en nosotros, sino porque quizá hemos tenido que sobrevivir demasiado tiempo en alerta.

La buena noticia es que la regulación emocional se puede aprender y entrenar, siempre desde una mirada respetuosa, compasiva y acompañada. Si sientes que tu sistema nervioso vive desbordado, en hipervigilancia o con emociones que te sobrepasan, no tienes por qué hacerlo solo/a. Puedes contactarnos, en nuestro centro Psilex, donde te acompañamos a comprender lo que te ocurre y a construir, paso a paso, nuevas formas de seguridad, equilibrio y bienestar emocional.