CUIDAR A QUIEN CUIDA: DÍA MUNDIAL DE LA SALUD MENTAL MATERNA 2026
El Día Mundial de la Salud Mental Materna se celebra anualmente el primer miércoles de mayo desde el año 2016. En el 2026, el día 6, destaca el décimo aniversario de la iniciativa y la importancia de que las mujeres expresen sus necesidades y experiencias.
La importancia de la salud mental en la maternidad
La maternidad suele asociarse con una etapa de felicidad, conexión y crecimiento personal. Sin embargo, desde simplemente el concepto de ser madre, también puede venir acompañada de importantes retos emocionales que muchas veces permanecen invisibles. Ya desde pequeñas, las niñas han de cuestionarse si de mayores querrán ser o no madres, siendo la tendencia imperante el que se sea.
Una vez de adultas, a veces se encuentran con dificultades en ser madres cuando se suponía que era algo “natural e instantáneo” de lo que había que estar siempre “alerta y preparada”. Durante el embarazo, el posparto y los primeros años de crianza, las mujeres atraviesan numerosos cambios físicos, hormonales y psicológicos que pueden influir directamente en su bienestar emocional. A esto se suman factores como la falta de descanso, las nuevas responsabilidades, los cambios en la identidad personal y, en muchos casos, la presión social por cumplir con una imagen idealizada de la maternidad.
El Día de la Salud Mental Materna tiene como objetivo dar visibilidad a estas vivencias y romper el silencio que a menudo las rodea. Es fundamental comprender que no todas las experiencias maternas son iguales y que sentir ambivalencia, agotamiento o inseguridad no solo es común, sino también humano. Hablar abiertamente sobre estas emociones permite normalizarlas y generar espacios de apoyo donde las madres puedan sentirse comprendidas, sin miedo al juicio.
El bienestar emocional de una madre no depende únicamente de sus recursos individuales, sino también del entorno que la rodea. La pareja, la familia, las amistades y la comunidad cumplen un rol fundamental en la creación de un espacio seguro y de apoyo. La corresponsabilidad en los cuidados, especialmente en los primeros meses de vida del bebé, resulta clave para reducir la sobrecarga física y mental que muchas mujeres experimentan. Compartir tareas, validar emociones y ofrecer escucha activa puede marcar una diferencia significativa.
En este sentido, también es importante cuestionar los mandatos sociales que sitúan a la madre como principal responsable del bienestar familiar. Promover una visión más equitativa de la crianza no solo beneficia a las mujeres, sino que favorece el desarrollo de vínculos más sanos y equilibrados dentro del núcleo familiar.
Señales de alerta y la importancia de pedir ayuda
Aunque cada experiencia es única, existen algunas señales que pueden indicar la necesidad de prestar especial atención a la salud mental durante la maternidad. Algunas de ellas son:
- Sensación persistente de tristeza o vacío emocional
- Irritabilidad o cambios de humor intensos
- Ansiedad constante o pensamientos intrusivos
- Dificultad para disfrutar de actividades que antes resultaban agradables
- Problemas para dormir o descansar, incluso cuando es posible hacerlo
- Sentimientos de culpa excesivos o sensación de no estar “a la altura”
- Dificultad para vincularse emocionalmente con el/la bebé
- Sensación de desbordamiento o pérdida de control

En ocasiones, estas señales pueden derivar en dificultades más complejas como la depresión posparto o trastornos de ansiedad, que requieren acompañamiento profesional. Es importante recordar que pedir ayuda no es un signo de debilidad, sino un acto de autocuidado y responsabilidad. Contar con el apoyo de familiares, amistades y profesionales de la psicología puede marcar una gran diferencia en el proceso de recuperación y adaptación.
Además, generar espacios de autocuidado, aunque sean pequeños, puede contribuir significativamente al bienestar emocional. Dedicarse tiempo, expresar lo que se siente y validar las propias emociones son pasos clave para transitar esta etapa de manera más saludable.
Contar con información veraz y accesible sobre salud mental materna permite identificar dificultades de manera temprana y actuar con mayor eficacia. La educación emocional durante el embarazo y el posparto puede ayudar a anticipar cambios, reducir la incertidumbre y fomentar estrategias de afrontamiento saludables. Talleres, grupos de apoyo y espacios de encuentro entre madres pueden ser herramientas muy valiosas para compartir experiencias y sentirse acompañadas.
Asimismo, la prevención implica normalizar las conversaciones sobre salud mental en todos los ámbitos: sanitario, educativo y social. Cuanto más se hable de ello, menos estigma existirá y más fácil será que las mujeres pidan ayuda sin temor a ser juzgadas.
Conclusión
Cuidar la Salud Mental Materna es una tarea fundamental que beneficia no solo a las madres, sino también a sus familias y al entorno en general. Visibilizar las dificultades, fomentar el apoyo y promover el acceso a
recursos psicológicos es esencial para construir una maternidad más consciente y acompañada.
Si te has sentido reflejada con este artículo, no dudes en ponerte en contacto con nosotras. Desde el centro de psicología Psilex estaremos encantadas de ayudar.

