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¿Qué es el TOC?

Tiempo de lectura: 5 minutos

¿Alguna vez has tenido pensamientos repetitivos que vienen una y otra vez a tu cabeza? ¿y pensamientos intrusos que no quieres tener pero aparecen de repente? ¿estos pensamientos te han generado malestar y se presentan como muy reales? ¿has tenido que evitar hacer algo o, justo lo contrario, hacer algo para que estos pensamientos se calmen y te dejen tranquila/o?

Si tu respuesta es en cualquiera de las preguntas anteriores, te interesará seguir leyendo sobre TOC.

TOC

Tener un pensamiento intrusivo, un pensamiento sobre algo negativo que no quiero pensar, es habitual para la mayoría de la gente, como por ejemplo “si no vuelves a pasar por debajo de la puerta tu madre va a enfermar”. Normalmente, lo dejaríamos correr, pensaríamos que es una tontería. No obstante, sí ese pensamiento se repitiera una y otra vez, empezaría a molestarme e inquietarme más, haciéndose más real para mí, generándome duda, dificultaría mi capacidad para estar concentrada/o en mis tareas, en definitiva, sería más creíble aunque sólo sea un pensamiento. Es en este momento en que se convierte en obsesivo.

Existe un problema psicológico muy común caracterizado por una serie de obsesiones y compulsiones conocido como Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Cuando hablamos de obsesiones nos referimos a pensamientos, imágenes, sensaciones o impulsos que aparecen de repente, de forma intrusiva y repetitiva en nuestra mente y nos generan una gran malestar, como ansiedad, inquietud, duda, miedo, culpa… Es entonces cuando buscamos métodos y soluciones para aliviar este malestar y emociones molestas realizando lo que llamamos compulsiones. Siguiendo el ejemplo anterior, volverme y pasar de nuevo por debajo de la puerta para evitar que mi madre enferme sería la compulsión, y se llevaría a cabo tantas veces haga falta para bajar la ansiedad, el miedo y la culpa generada por el pensamiento.

Que te ocurra algo de lo anterior no significa que padezcas este trastorno pero sí te convendría aprender a manejarlo para que no se agrave ni te moleste en tu día a día.

Las compulsiones o rituales no son más que acciones como lavarnos, comprobar o revisar, evitar un lugar donde pasó algo negativo o porque pueda sentir que hay alguna amenaza, realizar una acción repetidas veces… o actos mentales como rezar, contar,… que hacemos en base a ciertas normas rígidas, o bien que hacemos hasta calmarnos y sentirnos bien.

Entonces te preguntarás:

¿Dónde está el problema?

Pues bien, el problema aparece cuando estas acciones empiezan a interferir en mi vida diaria, ya sea en el trabajo, los estudios, el ámbito social o familiar, al ocasionarme retrasos por ocupar demasiado tiempo, tener que cancelar planes o no poder hacer lo que verdaderamente quisiera por tener que estar ocupándome de manejar esos pensamientos y sensaciones.

Además, aunque parece que la compulsión o intentos de solucionar el problema me ayudan a corto plazo porque me liberan de la ansiedad o el malestar inmediatos, lo que en realidad ocurre es que estoy alimentando el problema en el medio y largo plazo, y lejos de solucionarlo estaré entrando cada vez más en un círculo vicioso que me hará más infeliz, menos libre y me apartará poco a poco de mis verdaderos intereses.

¿En qué tipo de conductas se manifiesta más comúnmente?

 Existen muchas clasificaciones del TOC, ya sea por el tipo de obsesión o de compulsión, pero básicamente se relacionan con los siguientes temas:

  • Contaminación: miedo a contaminarse por gérmenes, enfermedades, productos químicos,… Suelen llevarse a cabo conductas de limpieza y lavado excesivos, así como evitar tocar cosas o personas, evitar lugares.
  • Contaminación mágica: miedo a contaminarse o contagiarse de temas como emociones negativas, personalidad de otros, pobreza… Suelen llevarse a cabo conductas de limpieza y lavado excesivos, así como evitar tocar cosas o personas, evitar lugares.
  • Orden y simetría: necesidad de puesta en orden de objetos y “exactitud”.
  • Comprobación: duda constante y miedo a que se produzca algún daño. Verificar que no se ha cometido ningún error (en documentos, legalidad, cerrar puertas, apagar luces o gas,…).
  • Mágico-supersticioso: miedo a que pase algo malo a uno mismo o seres queridos o a tener mala suerte.
  • Religión: miedo a blasfemar, preocupación con imágenes o ideas religiosas.
  • Temas filosóficos o existenciales: dudas constantes sobre la existencia, el mundo…
  • Sexualidad: relacionadas con dudas sobre la pareja, imágenes o impulsos no deseados.
  • Agresión: temor a hacer daño a sí mismo o a otros.
  • Acumulación: necesidad de acumular objetos, información,…

¿La terapia psicológica puede ayudar?

Sí. La mejor forma de combatir el TOC y sus síntomas es la Terapia Cognitivo-Conductual. A través del entendimiento del problema, de la función que cumple y sus características individuales se plantea un forma de trabajo consistente en deshacer esas conductas inadecuadas (liberarnos de las compulsiones) y aprender nuevas y mejores formas de solucionar el problema sin alimentarlo y siendo cada vez más libres e independientes, y aprendiendo a manejar y regular adecuadamente las emociones.

Termino este artículo con una frase de Allan Lokos:
“No te creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son más que eso: pensamientos”.

Si algo de lo que has leído te resuena, te animo a dar el paso y solicitar terapia psicológica. Puedes pedir tu primera cita en el apartado Contacto de Clínica de psicología Psilex.

 

 

Sara Escudero Manzanal